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Martes:
Oración de la tarde
Dios mío, ven en mi auxilio. Señor, date prisa en
socorrerme.
Gloria al Padre...Como era en el principio...
Himno
LIBRA MIS OJOS DE LA MUERTE
Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo
(¡tantos me dicen que estás muerto!)
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo.
Salmos
Antífona: El Señor da la victoria a su Ungido.
Salmo 19
Oración por la victoria del Rey
Que te escuche el Señor el día del peligro,
que te sostenga el nombre del Dios de Jacob;
que te envíe auxilio desde el santuario,
que te apoye desde el monte de Sión.
Que se acuerde de todas tus ofrendas,
que le agraden tus sacrificios;
que cumpla el deseo de tu corazón,
que dé éxito a todos tus planes.
Que podamos celebrar tu victoria
y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes;
que el Señor te conceda todo lo que pides.
Ahora reconozco que el Señor
da la victoria a su ungido,
que lo ha escuchado desde su santo cielo,
con los prodigios de su mano victoriosa.
Unos confían en sus carros,
otros en su caballería;
nosotros invocamos el nombre
del Señor, Dios nuestro.
Ellos cayeron derribados,
nosotros nos mantenemos en pie.
Señor, da la victoria al Rey
y escúchanos cuando te invocamos.
Antífona: El Señor da la victoria a su Ungido.
Antífona: Al son de instrumentos cantaremos tu poder.
Salmo 20
Acción de gracias por la victoria del rey
Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuánto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.
Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término.
Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia;
porque el rey confía en el Señor,
y con la gracia del Altísimo no fracasará.
Levántate, Señor, con tu fuerza,
y al son de instrumentos cantaremos tu poder.
Antífona: Al son de instrumentos cantaremos tu poder.
Antífona: Has hecho de nosotros, Señor, un reino de
sacerdotes para nuestro Dios.
Apocalipsis 4, 11;5,9.10.12
Himno de los redimidos
Eres digno, Señor, Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra.
Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.
Antífona: Has hecho de nosotros, Señor, un reino de
sacerdotes para nuestro Dios.
Lectura breve
1 Jn 3, 1-2
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos
de Dios, pues ¡lo somos! Queridos, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha
manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos
semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Responsorio breve
R. Tu palabra, Señor, es eterna, * Más estable
que el cielo. Tu palabra...
V. Tu fidelidad de generación en generación. *
Más estable que el cielo. Gloria al Padre. Tu palabra, Señor, es eterna, más
estable que el cielo.
Antífona Magníficat: Se alegra mi espíritu en Dios,
mi salvador.
Lucas 1, 46-55
Alegría del alma en el Señor
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Antífona Magníficat: Se alegra mi espíritu en Dios,
mi salvador.
Preces
Alabemos a Cristo, que mora en medio de nosotros, el pueblo
adquirido por él, y supliquémosle, diciendo: Por el honor de tu nombre,
escúchanos, Señor.
* Dueño y Señor de los pueblos, acude en ayuda de todas
las naciones y de los que las gobiernan:
- que todos los hombres sean fieles a tu voluntad y trabajen por el bien y
la paz.
* Tú que hiciste cautiva nuestra cautividad,
- devuelve la libertad de los hijos de Dios a todos aquellos hermanos
nuestros que sufren esclavitud en el cuerpo o en el espíritu.
* Concede, Señor, a los jóvenes la realización de sus
esperanzas
- y que sepan responder a tus llamadas en el transcurso de su vida.
* Que los niños imiten tu ejemplo,
- y crezcan siempre en sabiduría y en gracia.
* Acoge a los difuntos en tu reino,
- donde también nosotros esperamos reinar un día contigo.
Con el gozo de sabernos hijos de Dios acudamos a nuestro
Padre: Padre Nuestro.
Oración
Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso, porque has
permitido que llegáramos; te pedimos quieras aceptar con agrado el alzar de
nuestras manos como ofrenda de la tarde. Por Jesucristo nuestro Señor.
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a
la vida eterna. Amén.
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