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Jueves: Angelus

 

Monitor: El Angel del Señor anunció a María.
Todos
: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María....

Monitor: He aquí la esclava del Señor.
Todos
: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María....

Monitor: Y la Palabra se hizo carne.
Todos
: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve.....

Monitor: Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
Todos
: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Lectura breve Am 9, 6

El Señor construye en el cielo su escalinata y cimenta su bóveda sobre la tierra; convoca las aguas del mar y las derrama sobre la superficie de la tierra; se llama El Señor.

MEDITACIÓN

En nuestra vida humana nos encontramos con personas que debido a su condición social o económica, no son bien vistas por los demás, están marginados.

Fácilmente nos dejamos llevar por estos criterios y hacemos nuestra propia "clasificación". Pero el Evangelio nos anuncia una buena noticia: el Reino de Dios es para los pobres, los necesitados, los que son regularmente vistos por los demás.

Y Dios ha querido que su hijo pasase por esta condición de pobre y que su Madre fuese pobre también. Por eso en María encontramos el apoyo que buscamos en nuestras necesidades. Cuando nos acercamos a Ella pidiendo alguna cosa, no debemos avergonzarnos de ello, antes al contrario, debemos sentir la alegría interior de necesitar de los demás, de necesitar de Dios.

Que no tengamos "mala ambición" en nuestra vida para así ser verdaderos pobres a los ojos de Dios y necesitar de El.

María:
buscamos en ti nuestro refugio
en los momentos de soledad,
en los momentos
en que la abundancia de cosas
ya no nos llenan,
en los días grises
en que no encontramos
un punto de luz clara,
en las horas
en que nada nos ilusiona.

Tú la Madre
de todos los pobres y necesitados,
la que te preocupas
del hijo menos afortunado,
la que amas al hijo
que menos amor te puede dar.

Venimos a ti desde nuestra pobreza,
porque sabemos que nos escuchas
y atiendes nuestras necesidades,
y en el fondo nos alegramos
de que nos falten cosas,
de que en nuestra vida
haya algo incompleto,
de no ser completamente felices,
porque así te tenemos a ti,
Madre de los pobres.

ORACIÓN

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que por el anuncio del Ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de la Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.